Artículo informativo
#77 ¿Cómo apoya la IA el eje de inclusión de la Nueva Escuela Mexicana?
La IA puede apoyar la inclusión al adaptar materiales, ofrecer distintos formatos y crear más caminos para llegar al mismo aprendizaje. Pero también puede aumentar las desigualdades si su uso depende de dispositivos, conexión o habilidades que no todos tienen. Aquí te dejamos algunas preguntas para evaluar si la IA está eliminando barreras o creando nuevas.
De los siete ejes articuladores de la Nueva Escuela Mexicana, inclusión es quizá uno de los que más posibilidades abre para el uso de IA. Pero también uno de los que más nos obliga a tener cuidado.
Una aclaración antes de empezar: las fuentes de este artículo son de la UNESCO y no hablan específicamente de la Nueva Escuela Mexicana. El vínculo con el eje de inclusión es una interpretación editorial a partir de sus principios.
La promesa: abrir más puertas
En su página sobre inteligencia artificial y educación en América Latina y el Caribe, la UNESCO sostiene que la IA ofrece potencial para encarar varios de los grandes retos educativos de hoy y empujar el avance hacia el ODS 4, el objetivo global de educación de calidad.
El organismo se compromete a que su uso en la educación se rija por los principios de inclusión y equidad, y busca que la tecnología ayude a cerrar las desigualdades que hoy existen en el acceso al conocimiento.
Eso puede traducirse en posibilidades muy concretas para el aula.
La IA puede ayudarte a adaptar un texto para distintos niveles de lectura, ofrecer una explicación en otro formato, crear apoyos visuales o generar actividades con diferentes niveles de complejidad.
Es decir, puede ayudarte a ofrecer más de una puerta para llegar al mismo aprendizaje.
Y eso conecta directamente con una idea central de la inclusión: no todos los alumnos tienen que aprender exactamente de la misma manera para alcanzar un mismo objetivo.
Pero la IA también puede crear nuevas barreras
Aquí aparece la paradoja. La misma tecnología que puede ampliar el acceso también puede aumentar las desigualdades.
La UNESCO advierte que los avances rápidos de la IA están generando riesgos que todavía no han sido acompañados por suficientes políticas y marcos regulatorios. Entre ellos está precisamente el peligro de ampliar la brecha tecnológica dentro de los países y entre ellos.
Pensemos en algo mucho más sencillo que un gran debate sobre tecnología.
Si una actividad requiere que cada alumno tenga un dispositivo, conexión estable a internet y experiencia utilizando herramientas de IA, no todos están empezando desde el mismo lugar.
Cualquier docente de una escuela sin conectividad entiende esto sin necesidad de informe.
El marco de competencias para docentes
En 2024 la UNESCO presentó su marco de competencia en IA para docentes, que el portal Code INTEF reseña con detalle: 15 competencias organizadas en 5 dimensiones (mentalidad centrada en el ser humano, ética de la IA, fundamentos y aplicaciones, pedagogía de la IA e IA para el aprendizaje profesional), con tres niveles de progresión: adquirir, profundizar y crear.
Dos ideas del marco me parecen especialmente afines al eje de inclusión.
La primera es que el acceso y la capacidad de utilizar la IA se están convirtiendo en competencias importantes dentro de la vida digital.
La segunda es que aprender a utilizar IA no consiste solamente en conocer herramientas. También implica comprender sus riesgos desde una perspectiva de derechos humanos, justicia social y autonomía.
Y eso incluye reconocer que la IA puede reproducir o incluso aumentar desigualdades que ya existen.
¿Cómo llevarlo al aula?
La IA apoya el eje de inclusión cuando amplía el acceso (adaptar materiales, ofrecer otros formatos, acompañar a quien va a otro ritmo) y lo traiciona cuando su uso presupone dispositivos, conexión y familiaridad que no todos tus alumnos tienen.
Antes de incorporar una herramienta de IA, puedes preguntarte:
- ¿Todos pueden acceder? Si necesitas un dispositivo por alumno, ¿qué pasa con quienes no lo tienen?
- ¿Existe una alternativa? Si la herramienta falla o un alumno no puede utilizarla, ¿puede alcanzar el mismo objetivo de otra manera?
- ¿Qué barrera estoy intentando eliminar? ¿La IA realmente ayuda a resolverla o simplemente estoy añadiendo otra tecnología?
- ¿Quién podría quedar fuera? Piensa en conectividad, habilidades digitales, idioma, discapacidad y otras diferencias que existan en tu grupo.
La IA puede ser una herramienta de inclusión. Pero no por el simple hecho de ser IA. La IA apoya la inclusión cuando ayuda a eliminar barreras sin crear otras nuevas.
Recuerda que la inclusión no consiste en que todos utilicen la misma tecnología. Consiste en que todos tengan una oportunidad real de aprender. Y dentro de las condiciones que cada escuela tiene, cada decisión sobre tecnología puede acercarnos un poco más a ese objetivo o alejarnos de él.
